Su propio fabricante publica una vida útil, y esa es la cifra que hay que usar — esta página no dará una cifra para un casco que no ha visto nunca. Otras dos cosas acaban un casco antes que cualquier intervalo: un impacto, y el momento en que sus pantallas y almohadillas dejan de estar catalogadas.
Por qué la fuente es el fabricante
Los materiales de un casco — la calota, la capa absorbente de energía, la correa de retención, el forro — envejecen a ritmos que dependen de qué son y de cómo se han guardado. Los fabricantes publican un periodo orientativo para su propia construcción, y difiere entre ellos. Un solo número citado en una página comparativa sería un número para el casco de otro.
Qué acaba un casco de inmediato
Un impacto. Un casco que ha recibido una caída fuerte o que se llevaba puesto en una caída lo dan por acabado las indicaciones de todos los fabricantes, porque la capa absorbente de energía trabaja deformándose y no se recupera. Si un golpe concreto cuenta lo responde el fabricante, y varios ofrecen una inspección.
Qué lo acaba en silencio
Los recambios. Un casco cuyas pantallas, almohadillas y mecanismos ya no están catalogados es un casco con una vida útil fijada por sus piezas y no por sus materiales. Conviene comprobarlo antes de comprar y no después: los fabricantes que mantienen un modelo durante años publican la lista de piezas, y los que no, no.
El forro, que no es el casco
Un forro apelmazado o que huele es un forro, y en casi todos los cascos de fabricantes asentados es sustituible en grosores publicados. Cambiarlo es mucho más barato que cambiar el casco, y muchísimos cascos se jubilan por una razón que cuesta muy poco arreglar.
El guardado, que cambia la respuesta
El calor, el sol directo y los disolventes envejecen los materiales más deprisa que el tiempo solo. Un casco guardado en una estantería bajo techo no está en el mismo estado que uno dejado sobre un espejo durante dos veranos, y las indicaciones de los fabricantes dan por hecho un guardado razonable.
Donde esta página y la propia documentación del fabricante digan cosas distintas, gana la documentación. Todo peso, talla de calota, nivel de protección, versión de homologación, grado de viscosidad, paso de cadena, referencia de pastilla y cifra de par de esta página viene de las cifras publicadas por el propio fabricante, con la unidad tal como se imprime y la fuente nombrada. Nada de ello se mide aquí, y ninguna cifra se convierte a otra convención, porque un número convertido es un número distinto. Y el límite que esta página no cruza: una talla publicada es una medida, nunca un ajuste. Un perímetro de cabeza es comparable entre marcas; la forma interior de una calota no la publica casi ningún fabricante y es lo que decide si un casco se aguanta después de una hora. Esta página informa de la medida y dice dónde la medida deja de bastar, y no le recomienda una talla a nadie.
Preguntas que nos llegan sobre esto
¿Sigue valiendo un casco que no se ha usado nunca?
Los fabricantes publican sus indicaciones desde la fabricación y no desde el primer uso, porque los materiales envejecen igualmente. La fecha va normalmente impresa dentro.
¿Hay que cambiar un casco que se ha caído?
Lo responden las indicaciones del fabricante, y varios ofrecen una inspección. Es uno de los casos más claros en que este sitio apunta en vez de juzgar.
Última revisión 18 de septiembre de 2026